Las claves de marketing para el año próximo

Octubre
Falta poco para finalizar un año que ha estado lleno de desafíos para el sector comercial. Para empezar a pensar cómo vamos a encarar nuestra actividad en 2018, hay tres claves del marketing que ponen el eje en un punto común: cómo mantener satisfecho a nuestro cliente y convencerlo de que somos la mejor opción entre toda la competencia.
Las claves de marketing para el año próximo
En medio de la turbulencia de la adaptación a nuevos modos de comprar y vender, considerar cómo encarar el marketing de nuestro comercio y actualizar nuestras estrategias ya es una cuestión de supervivencia más que de elección. Por eso, además de las "Tres tendencias que se afirman para el comercio en 2018" que vimos en septiembre pasado, esta vez nos orientamos hacia otra faceta del negocio: el marketing, que tiene sus particularidades y permite que, implementando acciones adecuadas, estemos siempre en la mente de nuestro cliente y no se distraiga con otras opciones en tiendas físicas o virtuales.
 
En 2018 se acentuarán tres áreas específicas, en que decisiones acertadas nos permitirán retener clientela: Marketing de influencia,  Marketing de fidelización y Presencia digital. Veamos de qué se trata.
 
Marketing de influencia: el neologismo "influencer" va de la mano del auge de redes sociales como Instagram, Facebook y Twitter. El “influencer” es la persona que, por su estilo de vida, cualidades, fama o magnetismo, logra una gran cantidad de seguidores que están siempre atentos a sus posteos sobre su vida diaria. Es así que, por ejemplo, Lali Espósito es la argentina con más seguidores en Instagram. En esa red social de imágenes y textos, son cuatro millones de seguidores quienes se interesan por su trabajo, sus actividades, su tiempo libre. Que una personalidad como ella promocione una marca en su cuenta personal tiene asegurado que una gran parte de ese inmenso número de seguidores prestará atención a esa comunicación. 

Pero más allá de este ejemplo extremo, el Marketing de influencia se trata precisamente de eso, de lograr tener clientes que usen nuestros productos o servicios y sean influyentes en su círculo de conocidos en la vida real y de redes sociales. Como efecto deseado, luego, está la posibilidad cierta de que sus recomendaciones tácitas o explícitas traccionen nuevos clientes hacia nuestro local. Se trata de una especie de "embajadores" que no sólo están para promocionar grandes marcas: el pequeño comercio puede generar su propia red de "embajadores". Primero que nada, sepa que esos clientes "de toda la vida" son valiosísimos a la hora de recomendarnos y hablar bien de nosotros. Identificar a estas personas especiales y, sobre todo si tienen presencia en redes, ofrecerles descuentos o productos para probar y publicar luego en sus cuentas, es una forma de avanzar con el Marketing de influencia.
 
Por otra parte, ya hay comercios que decoran sus espacios de modo tal de hacerlos atractivos e “instagrameables”: tientan a tomarse selfies en el local y así se expande su presencia en redes.
 
Marketing de fidelización: aunque éste no sea un concepto nuevo, debemos recordar que el cliente más valioso no es el que gasta mucho de una sola vez, sino el que vuelve periódicamente por una serie de motivos que no sólo implican la buena relación precio - calidad. En 2018 esto será más que importante para el desempeño comercial. Y aquí es donde se nota si existe o no un grupo de trabajo comprometido y responsable. La atención, el buen trato y la amabilidad deben ser homogéneos y no debe haber diferencia entre quién atiende al cliente. La fidelización del consumidor es un trabajo diario y puntilloso, que también abarca posibilidades creativas que representen una ventaja tangible para el comprador. Por ejemplo, descuentos especiales en su día de cumpleaños, obtención de puntos por compras, etc.
 
Además, la fidelización también tiene que ver también con el ambiente que recibe al comprador que entra al comercio. Si hay encargados o vendedores discutiendo o conversando sobre cuestiones laborales, de control del local, exposición de mercadería o demás; el cliente escucha información inapropiada y ajena a su experiencia de compra y puede llevarlo a dejar el local antes de quedarse y gastar.
 
Presencia digital: la tercera pata del marketing en 2018 es ineludible, y es la famosa presencia en Internet. Cada vez se nota más la diferencia entre los comercios que se mantienen actualizados y a la vanguardia del aprovechamiento de la red de redes, y aquellos que aún deciden mantenerse al margen producto de un conservadurismo innecesario.
Contar con una página en Facebook, Instagram, tener un sitio web y que el diseño de la identidad comercial sea coherente con nuestro comercio en estilo, colores y forma de comunicación, es una inversión realmente redituable y que tiene el poder de expandir nuestra clientela de otro modo imposible de lograr.
 
Un comercio debe estar donde están sus clientes, es así de simple. Y no sólo de presencia digital hablamos, ya que ésta es interactiva: es una obligación estar atentos a los mensajes y comentarios que recibiremos en redes, los que posiblemente se traducirán en mejores ventas, más ingresos y una mayor tranquilidad cada día cuando nos vamos a dormir.

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